Virgen del Carmen

Iconos de la Virgen del Carmen

En las imágenes bizantinas, encontramos dos tipos de iconografía de la Madre de Dios, la Eleúsa o de la ternura, y la que indica el camino o Odegetría.
Cuando me pidieron que pintase un icono de la Virgen del Carmen, lo primero fue hacer una búsqueda de la iconografía utilizada por los Carmelitas para su representación. Los motivos más frecuentes que encontramos en las primeras imágenes de las iglesias Carmelitas son las de la Madre de Dios de la ternura o Eleúsa, esto nos muestra que desde siempre los Carmelitas tuvieron preferencia por éste aspecto humano de la maternidad virginal de María.
La imagen de la Virgen del Carmen más antigua que se conoce es un icono que se encuentra en Nápoles y pertenece a la tipología de “la Madre de Dios de la ternura”. Éste icono es conocido como “la Bruna”, que en italiano quiere decir “la oscura”, debido al color de piel de la virgen. Tras una restauración, se limpió la imagen y el color de la piel volvió a ser clara, pero todos le siguen llamando “la Bruna”.
La Virgen está representada con el manto rojo óxido. Éste color fue reservado en Roma para teñir las ropas del emperador y su familia, mostrando así el poder Imperial. En la iconografía está reservado para las túnicas y los mantos de Cristo, igualmente por extensión a su Madre, ya que son los que tienen el poder Divino.

Desde el comienzo de la pintura, el icono sufrió numerosos cambios. La madre fue dejando protagonismo al Hijo. Así el manto de la Virgen poco a poco se convirtió en un manto muy sencillo, a diferencia de la túnica blanca de Cristo como en la Transfiguración, ya que éste niño se nos ha revelado como Hijo de Dios, y está ceñido con un fajín rojo óxido, mostrando su realeza.
Podemos encontrar tres estrellas en el manto de la Virgen, que nos indican la virginidad de María. Virgen antes del parto, virgen durante el parto y virgen después del parto. La que lleva en su parte derecha, es una referencia a la estrella que lleva la Bruna en su manto.
En el ojo izquierdo de la virgen he pintado una línea con color verde, que representa la Cruz. Simeón en la Presentación del Niño Jesús en el templo le dice a María: “¡y a ti misma una espada te atravesará el alma” (Lc. 2, 33ª). Porque es al pie de la cruz dónde Cristo nos entrega a su madre y María nos recibe como hijos.
La Virgen sujeta al niño con una mano grande, señal de su fortaleza y de su acogida. En la que también nosotros somos llevados en los brazos de nuestra madre. Y en su mano derecha el escapulario del Carmen, con la silueta del monte Carmelo, la cruz y las tres estrellas.
Amparo Martínez Monleón

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Virgen del Carmen oratorio